¿Será tan mala la soledad como dicen?

Los seres humanos siempre andamos buscando quien sane nuestras cicatrices, quien cure nuestras heridas, quien nos saque de nuestra propia realidad. Pero el amor es todo lo contrario, el te hace aterrizar; y la soledad es la que sabe escuchar.


Hablemos de la soledad, porque nosotros le tenemos miedo a estar solos, tal vez por el olvido o la nostalgia, pero creo que es importante aprender a convivir con ella o simplemente aprender a escucharla.
Después de tanto tiempo pude aprender a aceptarla, y quiero que escuche mis palabras.

-Querida soledad, te rechacé tantas veces, trataba de ignorarte llenando mis vacíos con personas, vicios o momentos sin sentido, y solo querías sanar mi corazón, pero por miedo a estar sola, te ignoraba.
Me embriagaba en placer para no entender, pero cada mañana tocabas mi almohada y ahí estabas cuando mis lágrimas corrían porque nada me llenaba, dependía de mis amigos, amores, pero tu insistías mientras yo buscaba cualquier distracción para olvidar tu voz.
Soledad, tu sabes escuchar, pero no sabía que podías hablar. Cuando acepté tu compañía quedé impresionada de la manera en que te sumergiste en mi interior, y de cómo hablabas a través de mi voz. Yo me di por vencida llenando mis vacíos en cosas absurdas y tú empezaste tu trabajo, un proceso lento pero que de verdad agradezco.
Me fui conociendo, me empecé a descubrir, fui leyendo libros en mí que jamás pensé abrir. Comencé a amar el sonido del silencio, porque es la única manera de aprender a escucharte. Mis amigos siguen aquí, pero ya no los utilizo para encontrarme, son mis aliados, son parte de este viaje de explorarme.
Estoy tratando de no beber para olvidar, porque entendí que hay cosas que debo recordar, ya no huyo de mis pensamientos, ni de mis emociones, porque ya no me controlan, yo los controlo.
Querida soledad, me diste una esperanza, y aunque muchas veces te rechacé ahora puedo ver claramente que tu propósito no es hacernos daño, al contrario, es sanarnos y que aprendamos a amarnos.
Ahora eres mi mejor amiga, y gracias a ti estoy viviendo la más hermosa historia de amor, una que no es por necesidad, ni posesión.
Esta historia tiene un nombre y se llama: YO.

Iliana Torres, Inmarcesible.

Deja un comentario