
Mi vida está vacía y marchita, sin ánimos de vivirla.
Es tan agobiante sentir que todo es una monotonía,
estoy como él otoño donde las hojas caen con la brisa,
mis árboles se secan, así como las ganas de tener alegría.
Todo está en silencio, no encuentro la salida,
desearía que llueva y broten nuevas esperanzas de vida.
No quiero seguir creyendo lo que dice mi mente negativa,
que no lograré que renazcan nuevas hojas en medio de mi agonía.
Pasan los días, y hoy quiero darle fin a esta sequía.
Ya aprendí lo suficiente, le daré al otoño la despedida.
Es tiempo de rocío, llega la primavera a mi vida.
Aprendí que es necesario que las hojas caigan del árbol,
para poder renovarme, crecer y volar más alto.
Ahora sonrío porque gracias al otoño recibí flores como regalo.
-Iliana Torres, Inmarcesible.


