Quince números malditos

Quince números malditos

-Los quince números malditos.

Uno, dos y tres. Desde que te fuiste en ese tren, no he vuelto a tomar por las mañana café, sin tu compañía se siente un vacío en el pecho y se enfría sin haberle dado el primer sorbo. No tiene sentido estar aquí sin ti.

Cuatro, cinco y seis. Cada día veo el atardecer, contemplando el cielo y sus colores pero por las noches me sigo preguntando ¿Por qué? Siempre estoy con un nudo en la garganta, sin respuestas y sin verte entre mis sábanas.

Siete, ocho y nueve. El insomnio se apodera de mi consciencia, mi mente vuela a mil kilómetros por hora, solo imagino tu mirada, es lo único que me calma y al mismo tiempo me llena de rabia, porque no estás, porque ya no sé si lo estarás. Me invade la culpa porque no estuve, te fallé.

Ya son diez meses y aun guardo tu camiseta roja porque tu fragancia sigue agarrada de ella, duermo abrazada en la orilla de la cama, y te dejo el rincón a ti, por si algún día quieres venir, ya no discutiremos donde dormir.

Solo vuelve.
Ya no quiero contar más meses.
Pero siento que ya desapareces.
¿Aún me escuchas?
Por favor dime que aun me sientes.

A las Once y Doce de la noche tu corazón no responde, me abandonas cariño; siento que mi alma se destroza, no soporto el dolor, no puedo vivir sin ti, sin tu amor. Maldita vida que te aleja de mi, solo veo la injusticia que te abofetea el rostro hasta dejarte sin fuerzas, sin aire, sin vida. Al mismo tiempo me deja arrastrada en el suelo como un despojo, como algo vil y despreciable; pero tranquilo que te alcanzaré, no soltaré tu mano hasta que esté a tu lado otra vez. La muerte será nuestra aliada, será nuestra mejor arma.

Un trece de octubre falleces, y el catorce te empiezo a observar a lo lejos, te veías tan radiante, pero no lograba enfocarte así que decidí soltarme de la puta vida y correr hacia ti, estaba sin vida, pero me sentía más viva que nunca.

Ya estamos juntos amor, ahora viajemos en el tren del maldito accidente que nos separó, cantando la canción que sonaría en nuestra boda y bailemos por cada rincón, que todos sientan el mismo miedo, que todos perciban la injusticia, que todos vean nuestro dolor.

-Quince meses después: Noticia de última hora ¡Inesperadas muertes en el tren 51!

15 parejas mueren aniquiladas, nadie vio nada, no quedaron sobrevivientes, solo una niña que repite una y otra vez: “Nuestro dolor acabará con el amor”

A partir de ese día nadie sube al tren, cuenta la leyenda que dos amores malditos te arrebatan el destino.

-Autor: Iliana Torres, Inmarcesible.

Lección de Vida

Ella se sienta, y en frente tiene dos puertas, una es mala y la otra buena, pero le toca escojer a ella y tiene tanto miedo de equivocarse, por irse a la primera, porque eso es algo común en ella que siempre vuela y no piensa, a veces suele decir incoherencias pero es tan loca que sus ocurrencias pueden volarte la cabeza.

Pero esta vez, tiene que estar seria y escojer una puerta, se pregunta ¿Como sabré cual es la correcta? ¿Y si cruzo la puerta y no hay salida en ella?

Pero la vida le enseña a pensar y analizar, ella necesita poner su mente a trabajar, la vida quiere darle una lección que no podrá olvidar.

Cada una de las puertas tiene un escrito, la primera dice: Bienvenido al paraíso, donde reina tus mejores caprichos y la otra: Entra, algo te espera, no te asustes solo intenta.

Es tan confuso para ella, pero decide irse por la primera pues le da miedo la otra puerta no sabe lo que hay detrás, ni mucho menos lo que le esperará.

Al entrar no hay nada, se pregunta donde están los caprichos que anhela su alma, y una voz en él fondo de la habitación le dice pobre niña que siempre va por la vida con ganas de que todo lo que quiere, se haga y nunca sabiendo lo que verdaderamente necesita su alma.

Ella le responde, ¿que es lo que necesita mi alma?

La voz dice con una carcajada: Lo que había detrás de la segunda puerta te hubiese dado la repuesta, pero te fuiste a la primera, no pensaste con tu cabeza y te dejaste engañar por las apariencias.

-Iliana Torres, Inmarcesible.

Mis cadenas.

Cadenas veo al mi alrededor, cadenas que no puedo romper y me llenan de terror. No logro entender como fue que llegué aquí y por qué deje que me ataran así, no entiendo.
¿Quien me tiene aquí? ¿Por qué no logro salir?

Me muevo y trato de huir pero al correr me arrastran las cadenas a este lugar tan frío y gris, he intentado romperlas pero son fuertes, imposibles de partir, he tenido llaves pero ninguna encaja, son tan difíciles de abrir, me doy por vencida, me canso y vuelvo a dormir. Es la rutina que ya vive en mí.

Entro en un sueño que cada día tengo, analizo con prisa, porque él final nunca encuentro, siento que trata de decirme como llegué a este agujero pero siempre despierto antes de descubrir cual fue ese mal movimiento que me enredó y me condenó a estar sin libertad, que no me permite volar, que no me deja soñar.

Lo único que recuerdo, es un árbol grande y viejo, veo una mano que me guía a ver lo que tiene detrás, es algo que no logro diferenciar porque hay mucho viento, y entonces me acerco, me da mucho miedo y ahí es donde despierto.

Hoy me atreveré, dejaré el miedo y miraré lo que hay detrás de ese árbol viejo, hoy descubriré que es lo que me ha atado todo este tiempo, hoy sabré que es lo que no me ha dejado cumplir mis sueños y por fin conoceré como luchar contra eso.

Volví a soñar, y esta vez si me empecé a acercar, iba paso a paso al árbol cada vez mas cerca y tenia mucho miedo y suspenso de saber lo que había detrás, al llegar no pude aguantar las ganas de llorar, empecé a temblar, no podía creer que todo este tiempo he estado encadenada por mi misma, yo era mi prisionera, yo misma estaba acabando con mi vida.

Detrás de ese árbol viejo, había un espejo y en él estaba mi reflejo.

Yo era la culpable de mi sufrimiento y nunca estuve atada pues siempre tuve mis alas pero nunca las vi, pues estaba concentrada en las cadenas que supuestamente me atormentaban.

Pero podía salir mucho antes de lo que me imaginaba, yo era la llave, por eso buscaba y no la encontraba.

Ahora ya se que debo hacer cuando me sienta aprisionada, pues aunque me caiga se que tengo mis alas, para no volver a ese lugar que yo misma imaginaba, y que a mi mente dominaba.

«Tu tienes él poder de atarte o liberarte, tu mente es la que tiene esa clave, siempre sé positivo y lucha por superarte»

-Iliana Torres, Inmarcesible.

Oscuridad.

La noche es fría, las tinieblas arropan cada espacio y no permiten que des ni un paso, se escucha solo un vacío, un silencio que da miedo, es un silencio que da espanto.

Así es la lucha que tengo conmigo misma, es como una pesadilla que no tiene salida que por más que intento al final vuelvo y me siento pensando que no se que hacer con esto.

Es algo irritante la oscuridad porque no sabes cuando viene, y muchos menos cuando se va y tampoco sabes si eres tu quien la llama o ella viene de la nada. Lo único que sé, es que me apaga y me acompaña hasta quitar toda la luz que quiera darme esperanza.

Y aunque a lo lejos veo como la luz se asoma cada mañana, siento que no puedo correr en este túnel para alcanzarla, pero esta oscuridad me hace valorarla y ella no lo sabe, pero me hace cada vez más desearla porque estas tinieblas me cansan y anhelo con ansias un poco de calma.

Si no puedo ir a la luz, la llamaré cuando salga cada mañana, gritaré con todas las fuerzas para que se asome por mi ventana tal vez así me escuche y venga a salvar mi alma, y si llega estoy dispuesta a correr así no vea nada, se que me iluminará él camino y saldré de esta oscuridad que me tiene encerrada.

«Cada uno de nosotros tenemos una oscuridad que nos deja avanzar, pero al final del túnel siempre habrá una luz que te esperará, solo llamala, solo anhela poder ser libre y esa luz vendrá. No te quedes estancando(a) los problemas siempre vendrán lo importante es levantarse y continuar»

-Iliana Torres, Inmarcesible.

No siente nada.

No siente nada, no sabe lo que le pasa, no tiene ni ánimo de salir de su cuarto, quiere estar todo el día acostada, escuchando música de esa que duele en el alma, se frustra, pero no habla con nadie, no quiere ser escuchada, es una lucha que ella sola quiere ganar, y ya van varias semanas.

Ella es de esas personas que esconden su tristeza, para que nadie se aproveche de ella, porque donde se ha mostrado la han lastimado. Quiere llorar y no le salen las lágrimas solo tiene un ardor en el pecho y un vacío en su interior dice que es como estar muerta, viviendo en cuerpo que no tiene nada por dentro, dice que es como estar en cero.

Se propone hacer algo, pero al instante se le bajan los ánimos, es un martirio constante, una lucha fulminante que la deja sin aire, pero respira queriendo que cualquier día que ella se levante, sienta esa necesidad de levantarse.

-Si te idénticas, dejame decirte que hoy es él día donde tienes que levantarte y seguir adelante, tu misma, tu mismo puedes controlar tu mente, haz lo que te apasiona, sal y desahogate con la primera persona que se te venga a la memoria.

Si tienes días, semanas, meses o tal vez años así es hora de emprender un viaje, es tiempo de escribir una nueva historia, es él momento de salir y luchar por tus sueños, por tus anhelos. No dejes que nada nadie te robe tus deseos.

Eres importante y es hora de que él mundo deba saberlo.

-Iliana Torres, Inmarcesible.

Amor Imposible.

Aquella noche no fue 14 de febrero, pero hicimos él amor hasta morir, con mucha pasión y deseo.

Recuerdo como él me decía.

-Eres tan bonita.

Y yo hacia una estúpida sonrisa, no amo mi cuerpo y al estar desnuda sobre su pecho él me hacia sentir tan segura de mi misma.

Me dijo:

-Eres mía.

Pero con un beso le decía que yo no era de él, y él no era mío, aunque en secreto estemos unidos, y seamos prohibidos por él destino.

Me respondió:

-¿Entonces te vas?

Si, hoy es nuestra despedida, no digo que para siempre, pero es necesario alejarse, porque duele.

-Entonces hagamos él amor hasta morir, para nunca olvidar esta noche que por idiota te perdí y en mi piel quede grabada tu fragancia, y tu cuerpo que me encanta.

Y nunca olvidaré esa noche, donde dos cuerpos se hicieron uno solo, haciendo un eclipse de amor, que adornó él cielo, volamos hacia lo más alto, hacia lo que nunca nadie ha alcanzado.

Él era él Sol y yo la Luna, era nuestra noche, y fuimos complemento, hicimos el amor con dolor al mismo tiempo.

Quedamos con la esperanza de volver a encontrarnos, así pasen mil años o en otra vida tal vez, volvamos a amarnos.

Nos abrazamos y nos despedimos con un hermoso te amo, y las lágrimas se deslizaban por nuestras mejillas mientras nos alejábamos.

-Iliana Torres, Inmarcesible.

Amor Propio.

Gracias por romperme él corazón, gracias por hacerme llorar en las noches antes de dormir, gracias por hacerme pensar que todo estaba mal en mi, gracias por hacer que mi vida tornara a gris, gracias por hacerme caer en la soledad, gracias por permitirme saber lo que es amar, Si, te doy las gracias y tal vez no entiendas él por qué pero ven y te explico; Al romperme él corazón mi inocencia murió,entendí que en la vida no todo es un cuento de hadas, y que los finales felices en la realidad, no existen.
Cada vez que lloraba ,sin darme cuenta alimentaba mi fortaleza ante las dificultades ,necesitaba romperme, llorar, sufrir para saber valorar lo que amo y ser fuerte para cuando se marche, porque llorar no nos hace débiles, necesitamos vaciarnos, para así volver a llenarnos pero ya no de dolor sino de mucho amor, pero del propio.
Cuando tus comentarios me hacían creer que era insuficiente o que me faltaba tantas cosas para poder ser «perfecta para ti» y que yo de estúpida trataba de cambiar, después de mucho tiempo entendí que quien de verdad te ama, te acepta tal y como eres que en vez de tratar de cambiarte, disfruta de tu esencia, y solo trata de mejorarte, ahí en ese momento empecé a valorarme, amarme y respetarme, porque mis defectos me hacen única y en eso está la belleza, en la diversidad en marcar la diferencia, en dejar pasar las criticas de los demás, porque siempre estarán.
Vivir en oscuridad me enseñó a poder brillar cuando todo esta mal, claro me costó mucho en poder hacerlo pero si caía, me volvía a levantar, porque lo que realmente importa no es la caída, si no la levantada y sobre todo las ganas de seguir intentándolo.
La soledad fue mi única compañía, y todos los días me enseñaba a sentirme más querida por mi misma, a tener tiempo para mi, a realizar mis actividades favoritas, a reír porque ya había olvidado como se hacía, a bailar, cantar, saltar como loca en mi cuarto cuando ponía mi música preferida y también comprendí que no necesito de nadie para poder ser feliz, y mucho menos de alguien que demuestra que ya lo es sin mi.
Y si, me enseñaste lo que es él amor, porque entendí que antes de amar a una persona, primero debo amarme yo, todo gracias a que rompiste mi corazón.
Ya que mi corazón está sano, libre, y amado por mi, puedo volver a enamorarme y saber escojer quien es bueno para mi, porque ya se a donde no tengo que ir.
Ahora si, ¿Entiendes? No fuiste lo peor que me pasó al contrario gracias a ti aprendí lo que verdaderamente es es el Amor.
Gracias.
-Inmarcesible, Iliana Torres.

Ella

Ella es una chica fuerte, pero también sensible, esconde el dolor de las heridas que atormenta su interior, pero siempre demuestra una sonrisa porque tiene un gran corazón y sabe que quedar en frustración no le dará la oportunidad de conocer nuevas cosas en el exterior.
Es una de esas chicas que con tan solo su presencia llama la atención y no solo por su apariencia sino por su gran esencia que te deja sin razón.
Cuando la conoces y hablo de su interior su loca forma de ser te envuelve tanto que sientes que no la puedes perder.

Si, es una loca de esas que baila todo el tiempo, que canta a toda voz, que se ríe por la minina situación, es una loca que quiere vivir sin ninguna condición, porque tiene tantos sueños, tantos deseos que cada día lucha por tenerlos así le tome tiempo.
A pesar de que como es, aunque ella no lo muestra, tiene inseguridad, ve sus defectos, pero a pesar de eso no los quiere cambiar, porque ha aprendido a quererse y sabe que quien la quiera debe amarla a pesar de como sea.
En el amor no le importa perder, sus malas experiencias le han enseñado a crecer y a entender que el cerrar su corazón para ella no es una opción y aunque ella también a roto un corazón, cuando ama lo hace con pasión, y quiere nuevas experiencias para hacer más fuerte su corazón así cuando la rompan no necesite de nadie para sanar su dolor.
Así es ella, es una chica sencilla, fuerte, pero también débil.
Todos sus defectos la hacen única.
Hacen que su esencia jamás cese.
-Iliana Torres, Inmarcesible

La Bestia


Ella era tan tierna, tan delicada como una rosa, tan completa, tan llena de amor, tiene un maravilloso corazón que no merecía a ésta bestia, porque si, era una bestia que no le importaba nada en realidad.
Cuando la conocí solo pensé en conquistarla y hacer como lo demás, quererla solo por una noche y olvidarla al terminar, porque en eso me convertí en una persona sin un poco de bondad.
Admito que al verla, mi ojos se exaltaron al ver su belleza, porque es hermosa, y por eso surgió mi capricho de tenerla.
Empecé a buscarla, siempre iba a un viejo parque y se sentaba a leer o a dibujar, no es una chica tan común, no es de esas que se dejan impresionar por un bello físico, y pues eso siempre me funciona pero con ella no fue así.
Un día solo me le acerqué y le pregunté que tenia días viéndola, que tenia curiosidad en saber cual era esa libro que tanto amaba leer, y tuve que fingir que me interesaba que me hablara de poesía, de sus autores favoritos, de sus libros ¿Era normal que leyera tanto? Pero, yo tenía mi objetivo.

Así pasó el tiempo, ella se fue enamorando de un chico perfecto, que amaba la lectura, que le encantaba pasar tiempo con ella, que la hacía sentir muy especial, porque ella se sentía tan diferentes a las demás, y pensó que yo también era diferente, pero soy una bestia igual que todos esos hombres, que solo quieren jugar.
Le pedí que fuera mi novia a los 6 meses, duro en responder pero dijo: «Si» me amaba, amaba lo que aparentaba ser , fui su primer beso, y aunque me sentí afortunado de serlo, me sentí tan bestia por no merecerla, por tenerla en un cruel engaño, por ocultarle mi verdadero rostro de fracasado.
Seguía saliendo con muchas chicas, pero cada día que pasaba, estar con ella se me hacia tan normal, tan especial, no era costumbre era que la estaba empezando a amar, quería decirle toda la verdad, pero sabía que diciéndole la perdería, incluso hasta su amistad así que decidí ocultar un poco más.

Llegó el día por él cuál todo esto había comenzado mi tan anhelado placer de hacerla mujer, de que perdiera su inocencia, esa inocencia que en realidad me empezó a conquistar, ella pensaba que hacia lo correcto, que la entregaba al hombre perfecto, y aunque ese era mi objetivo después de eso me di cuenta que ya no solo quería su cuerpo, que me había enamorado, que quería estar a su lado, por el resto de mi vida, porque su rara forma de ser la adoraba, su forma de hacerme reír me hipnotizaba, su forma de quererme, de hacerme sentir diferente, me encantaba.

Pero había un problema, la amaba y no podía permitir que esa hermosa princesa, estuviera con una bestia, así que decidí darle libertad, decidí decirle toda la verdad, recuerdo solo ver sus ojos que gritaban, y sólo salían lágrimas, no me decía absolutamente nada, sólo lloraba.
Le dije que con él tiempo me había enamorado, y que me perdonara, ella solo me miraba, no sé lo que pensaba, estaba tan desesperado en oír tan siquiera una palabra, pero no salía nada, solo lloraba.
Tenía la esperanza que me perdonara y que él amor que sentía me diera una oportunidad de volver a intentar conquistarla, pero me dijo: Te perdono, y te libero de tu bestia, me dio la espalda y se marchó.
No entendía, intenté buscarla y jamás apareció.
Pasaron los años y todavía me culpaba, todavía iba a ese viejo parque y leía, ella cambió mi vida, con ella fui una bestia, pero me cambio, me domino, la controló y me transformó en alguien mejor.

Un día que fui al parque había un libro, su libro favorito, se llamaba: «El Amor Transforma» y había una nota: Siempre supe quien eras, tú te trazaste una meta y yo tracé la mía a mi manera, y fue descubrir que había detrás de esa bestia y enamorarte con mi torpeza al punto de poder transformarte a mi manera.
No dije nada porque sabía toda la verdad, no lloraba de tristeza, lloraba de felicidad porque cumplí con el objetivo de liberar a esa bestia que no te dejaba amar y no te volví a buscar para que así decidieras cambiar.
Y si, te amé, siempre supe lo que hacía, no me arrepiento de nada, porque se en él hombre que te convertirías, te transformaste en esa mentira que fingías.
Qué ironía…
Lo supe desde que pusiste en mí tu vista.
-Iliana Torres, Inmarcesible